D. Juan José Martínez, pregonero de las Fiestas de Tallante 2015

D. Juan José Martínez Sánchez, Catedrático de Producción Vegetal de la Escuela de Agrónomos de la UPCT, responsable del Proyecto LIFE Conservastragalus y secretario de la ECUGA, ha sido la persona elegida este año para ser el pregonero de las Fiestas de Tallante 2015.

El pueblo de Tallante ha querido de esta manera destacar la entrega, y dedicación que D. Juan José Martínez ha mantenido y mantiene con Tallante.

En su pregón, D. Juan José Martínez quiso destacar la lucha de los pueblos de la zona Oeste de Cartagena por “conservar su patrimonio, su singularidad y sus costumbres“.

Detalle que los tallanteros entregaron a D. Juan José Martínez
Detalle que los tallanteros entregaron a D. Juan José Martínez

Pregón de las fiestas de Tallante. Seis de junio de 2015

Queridos vecinos de Tallante, queridos amigos:

Quiero agradecer de todo corazón a la comisión de fiestas y a la Asociación de Vecinos de Tallante la invitación me hicieron en su día para ser el pregonero de las fiestas de este año. Para mí es un gran honor estar aquí esta noche y quiero que sepáis que apenas tardé unos minutos en aceptar la invitación; tan sólo se me pasó por la cabeza la pregunta de por qué yo y si este honor sería merecido o no. Pero, al fin y al cabo, pensé que en los últimos años no hemos hecho otra cosa que pregonar sobre Tallante.

Porque dice el diccionario de la lengua española que Pregonar es publicar, hacer notorio en voz alta algo para que llegue a conocimiento de todos. Desde que nuestro colega Sergio Martínez redescubriera el garbancillo en 2004 nuestra comunidad autónoma confió a la Universidad Politécnica de Cartagena los trabajos necesarios para el conocimiento de la especie, en concreto al equipo de trabajo que dirigíamos María José Vicente y yo mismo. Así empezaron nuestras primeras visitas, profesionales, a Tallante. Digo visitas profesionales porque, a modo particular, yo visitaba desde muchos años atrás, con mi hermano Domingo, a Cristóbal el garbancero, que criaba unos pavos blancos que parecían avestruces: doblaban el palo de la romana cuando los pesábamos. Cada vez que veníamos a casa de Cristóbal nos recordaba la gran amistad que tuvo con mi padre, quién fue muy amigo además Perico el Macho, que recuerdo, muy vagamente pero lo recuerdo, que era yo un crío cuando saltó el notición en la prensa de Cartagena de que Maravillas había tenido trillizos, la esposa de Pedro “apodado El Macho” decía el periódico.

Volviendo al tema profesional, estas primeras visitas a Tallante, nos llevaron a conocer a Antolín, Encarni y Miguel Ángel de la Venta del Buen Descanso y posteriormente a nuestra cantinera Mamen. Siempre empezábamos a trabajar por las cantinas. De hecho los trabajos se desarrollaban estupendamente y conseguimos avanzar en el conocimiento de la especie y empezar a pregonar la singularidad del garbancillo por todo el mundo a través de las revistas científicas en las que publicamos.

Tan alto y fuerte lo pregonamos que llegó a oídas de la Comisión Europea y a partir de junio de 2012 comenzamos con los nuevos trabajos del proyecto Life, entre cuyos objetivos figuraba crear la Entidad de Custodia del Territorio para la conservación del garbancillo de Tallante, la ECUGA.

De hecho la creación de esta asociación es la que nos acercó definitivamente a vosotros y a la gente de los Puertos de Santa Bárbara. El apoyo incondicional de Juana Mayordomo y Antonio Madrid o el de Salvador Sevilla (al que le mandamos un fuerte abrazo desde aquí y todo el ánimo del mundo para que supere el bache y pueda incorporarse de nuevo a su rutina diaria). Como digo, este apoyo fue de gran ayuda para que pudiéramos empezar a tejer ese fuerte lazo de unión que pretendemos que ligue el garbancillo a las gente de este pueblo. A esos apoyos iniciales se fueron sumando muchos otros: el de Mamen y su familia, el de Antonia y Jordi, el de Ginesa y Salvador, el de Toñi y Pedro, el de Satu y familia, el de Antonio el lino, el de Juan el penchete, el de la Nieta del gasero, el de Juan José el guardia, el de Alfonso el suave, o el de Fulgencio el Parras, el de Carmen Victoria, el de mi prima Pepa de Las Palas y el de tantos otros vecinos de los que no conozco sus nombres pero que son incondicionales en todos los actos que celebramos y que están siempre dispuestos a echar una mano en lo que sea. Pongamos como ejemplo de la gente que nos apoya al cantante de materia primo, el hijo de Pepe el de Fermín, que ese sí que fue un buen pregonero de Tallante en la noche de los museos de Cartagena cantando ese temazo sobre el garbancillo de Tallante.

Con el paso del tiempo vuestras voces se han sumado a las nuestras y con el uso de las redes sociales por un lado y el apoyo de la Universidad por otro, estamos llegando a miles de personas. El nombre de Tallante suena en los congresos científicos nacionales e internacionales sobre conservación de especies amenazadas y está siendo un ejemplo en esta región y en otras muchas de como la implicación de los propietarios y usuarios del territorio en el proyecto ha llevado a convertir esta pequeña planta en todo un símbolo, una piedra angular sobre la que podría estructurarse una oportunidad para el desarrollo sostenible de la zona, basada en la conservación y explotación racional del patrimonio natural, arquitectónico, paisajístico y cultural.

Y estáis siendo un ejemplo, no porque lo diga yo aquí esta noche, sino porque así lo dicen la Fundación Biodiversidad (del Ministerio de Agricultura), o la propia Fundación Félix Rodríguez de la Fuente. Esta fundación frecuentemente os pone de ejemplo de cómo lo pequeño puede proteger lo grande: de cómo esta insignificante planta a los ojos de cualquiera que no la conozca ha podido generar toda una serie de líneas de trabajo que convergen hacia la revitalización de una zona deprimida. Deprimida, no por desidia de sus habitantes, sino por las circunstancias del progreso, ahora también por esta dichosa sequía que nos va a desquiciar a más de uno, y quién sabe si por la falta de voluntad y de imaginación en las políticas de desarrollo rural.

Volviendo a esas líneas de trabajo que deberían converger en la revitalización de Tallante, ayer sin ir más lejos pudisteis comprobar con vuestros propios ojos el interesante trabajo que han hecho los alumnos de la escuela de arquitectura de la Universidad Politécnica de Cartagena, aportando valiosas ideas para la revitalización de la zona, del mismo modo que a principios de año el concurso sobre repostería con harina de garrofa promovido por vuestra ECUGA atrajo la atención de más de 70 futuros cocineros de 17 provincias diferentes de España. Esto son sólo dos ejemplos, pero sabéis que hay muchos más (las rutas del garbancillo de tallante han traído a cientos y cientos de personas a conocer vuestros paisajes; ya podemos contar por miles los niños de primaria y secundaria que han visitado la zona).

Decía que muchas asociaciones y fundaciones nos ponen como ejemplo a seguir. Y es que hay mucho ejemplo que tomar de los pueblos que luchan por conservar su patrimonio, su singularidad y sus costumbres, pero ningún ejemplo debemos tomar de las gentes indolentes a las que les da igual ocho que ochenta. Vosotros siempre habéis demostrado orgullo por vuestro pueblo y los más jóvenes mucha firmeza a la hora de resistir ante los cantos de sirena de la gran ciudad que atrae a las personas en busca de comodidades y bienestar (como si cambiar el canto de los mirlos al amanecer en las Escabeas o el latir de los podencos detrás de un conejo en cualquiera de vuestras ramblas por el ruido del camión de la basura en la calle del Carmen a las seis de la mañana fuera signo de bienestar). Es cierto que en estos tiempos que corren se necesitan muchos recursos económicos para vivir, y la ciudad ofrece muchas oportunidades ¿pero a cambio de qué? Creo que deberíais explorar todas las posibilidades que os ofrece el territorio para intentar mantener una población estable que cuide del paisaje y del patrimonio natural a cambio de obtener los recursos económicos necesarios para llevar una vida digna. Hay que hacerle ver a la gente de la ciudad que si vais a ser los custodios de un patrimonio que luego disfrutarán todos deberíais recibir algo a cambio.

Decía que siempre habéis mostrado orgullo y firmeza. También ahora habéis mostrado una extraordinaria sensibilidad a la hora de abordar este reto tan apasionante como el de conservar una planta tan singular y tan vuestra en peligro de extinción. Es cierto que aún habrá personas que no entiendan el interés por conservar especies que no usamos para nada. Pero como ya he dicho varias veces en distintos foros en los que he pregonado las bondades de Tallante, qué triste sería la vida del hombre en la Tierra si nos desprendiéramos de aquellas cosas que no usamos a diario. En una jornada sobre custodia del territorio celebrada en la facultad de Derecho de la Universidad de Murcia, después de preguntar retóricamente a los alumnos sobre si seríamos capaces de vivir sin el águila, sin el búho, sin la tórtola o sin el abejaruco, me atreví a preguntarles si podríamos vivir también sin la catedral de Murcia, sin el museo del Padro, o sin muchas otras manifestaciones culturales del hombre que apenas usamos. ¿Cuántas veces habéis ido a la Catedral de Murcia o al Museo del Prado? Porque las usamos poco o nada ¿las dejaríamos perder?

Os he nombrado a Pepe el de Fermín porque tiene un hijo cantante, pero también tiene un yerno, casado con Bernabea, Miguel Ángel Carrión, un poco desaborío, o así se define él mismo, pero extraordinaria persona, que ha sido un poco el responsable de que yo me haya hecho tallantero de corazón. Él trabaja como técnico responsable de la conservación de las plantas amenazadas en la comunidad autónoma y de forma totalmente callada ha propiciado la conservación efectiva de toda una serie de plantas en peligro de extinción en la Región de Murcia (los primeros planes de recuperación de flora amenazada aprobados en Murcia han requerido de no pocos empujones suyos para poder ver la luz). Él fue quien nos puso sobre la pista de esta especie y nos invitó a trabajar con ella. Quiero aprovechar esta noche para agradecerle toda la ayuda que nos ha prestado y sobre todo su impecable profesionalidad (es lo que tiene ser un desaborío, que en el trabajo lo bordas).

Para terminar, recordad que la palabra pregonar tiene otra acepción en el diccionario: Alabar en público los hechos, virtudes o cualidades de alguien. Desgraciadamente no conocemos a todos los habitantes de Tallante, pero también debéis saber que los científicos no estudiamos a todos los sujetos de una población para extraer nuestras conclusiones, sino que con unas cuantas muestras nos vamos apañando (como cuando escandallamos la almendra en casa del Santero, de Pepe el de la Fina o en la cooperativa). He de deciros que este escandallo ha salido extraordinario, todas las gentes que hemos conocido durante estos años han sido amables, generosas y serviciales con nosotros y os estaremos siempre agradecidos. Esperemos que nuestro trabajo sirva para compensar en parte esta deuda de gratitud que tenemos con vosotros, y si nos es suficiente el trabajo para compensar tal deuda, ahí está Jordi que ya nos ha hecho socios de la AAVV y al que tendremos que pagarle religiosamente las cuotas correspondientes. Cuando vi que habías puesto al frente de los cuartos a un catalán me dije: este pueblo va palante. Como el lema de Tallante.

No sé si habéis notado que he leído el pregón, a veces en primera persona del singular, y a veces en primera persona del plural. Y es que, en parte, he querido hablar también en nombre de mis compañeros que tanto han aportado a este proyecto y que han pregonado tanto o más que yo el nombre de Tallante en estos últimos años: me refiero fundamentalmente a María José Vicente, a Esteban Jordán y al propio rector de la Universidad de Cartagena José Antonio Franco, a quién tanto se le llena la boca de Tallante a la más mínima ocasión que tiene de describir sus paisajes y la bondad de sus gentes.

Como he dicho al principio, ha sido un honor para mí dedicaros este momento, estoy muy agradecido con vosotros y os deseo que paséis unas buenas fiestas en honor a san Antonio.

Tallante va Palante!. Viva Tallante y viva San Antonio!.

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3 comentarios en “D. Juan José Martínez, pregonero de las Fiestas de Tallante 2015”

  1. Gran pregón de los que da gusto oir, no puede estar el sábado en Tallante pero al menos lo he podido leer. Es una alegría que se empiece y se continúe dando a conocer esta zona y su riqueza. Un saludo

    1. Buenos días, un pregón hecho desde la sinceridad y las ganas de seguir trabajando por la tierra maravillosa. Nos alegra que la conservación de los recursos naturales, culturales y paisajísticos esté calando entre las gentes del territorio garbancillo.

      Un saludo.

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